El atractivo de la industria en la región de Murcia

 

Murcia se ha convertido en una región con un importante atractivo industrial. Hay varios indicadores que muestran que la industria de la región está creciendo: el Índice de Producción Industrial aumentó un 2,5% en 2018 y ha mantenido una tendencia positiva en los primeros meses de 2019. Además, ha aumentado el empleo: la cifra de ocupados se incrementó un 3,5% y los afiliados a la Seguridad Social un 4,2%. Y fue la tercera región donde más crecieron las ventas de la industria manufacturera.

A pesar de los positivo de estos datos, las empresas murcianas están preocupadas por la competitividad. Así lo han puesto de manifiesto en el Barómetro de la Empresa Familiar de la región, que señala la presión competitiva como la principal preocupación para este año (55%). Además, en ese mismo análisis, apuntan a la eficiencia, el control de costes y los cambios organizativos, entre los factores determinantes de la competitividad.

Es una preocupación razonable, de sentido común, que probablemente sea extensible a la mayoría de la empresas del país. Y es una preocupación que pone de manifiesto que las empresas no se van a quedar paradas, que van a adoptar medidas para prepararse para esa competición.

Hay una serie de circunstancias que están marcando el presente de la industria y que pueden limitar su futuro: necesita ser ágil para poder adaptarse a la demanda cambiante, que exige un alto grado de personalización y, por tanto, que lleva a producir series cortas. Debe competir con mercados en los que los costes de producción son muy bajos. Tiene que adaptarse a una nueva era en la que todos los sectores económicos están experimentando una importante transformación.

Los modelos tradicionales de excelencia operacional ya no son suficientes. La industria de Murcia, igual que la de otras regiones de España, debe buscar una ventaja competitiva que le permita superar a otros mercados en esta carrera. Me gustaría proponer una: la máxima calidad, tanto en los procesos productivos, como en la innovación y el producto final. Cuando una industria es capaz de alcanzar niveles de máxima calidad, la presión competitiva se reduce exponencialmente. Pero lograrla exige de nuevo sistemas industriales basados en modelos como la fabricación avanzada, en la que la que combinación idónea de tecnología, digitalización y talento humano permiten a las organizaciones hacer frente a todos los desafíos mencionados. En una fábrica avanzada, hay un factor clave que es la que adquisición y explotación del conocimiento. Gracias a la inteligencia artificial puede explicitarse, compartirse, realizar predicciones, ofrecer información fiable a las personas que trabajan en la planta para que puedan tomar decisiones certeras, e incluso autoregular los procesos y equipos productivos. Este modelo aumenta la flexibilidad de las plantas, hace posible el dominio de los procesos, incrementa la robustez, al tiempo que aumenta la eficiencia y rentabilidad. Unido al modelo de Fábrica Humana, convierte las fábricas en espacios habitables, sostenibles, al tiempo que prepara a los trabajadores para que se adapten a los nuevos requisitos.

En definitiva, permite a las organizaciones industriales garantizar su futuro.

La industria de Murcia va por buen camino. Las instituciones y organismos públicos han puesto en marcha los programas adecuados para impulsar esa evolución. Si además se logra mejorar la formación, preparar al talento para esa nueva industria, estará todo ganado. Con personas bien preparadas y modelos de fabricación avanzada, la industria de Murcia podrá convertirse en sinónimo de máxima calidad e innovación, y situarse como referente.

Fuente original: Periódico «La Opinión de Murcia»

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